Mujeres del vino en Entre Ríos: siempre protagonistas

entrerrianas del vino

Aires frescos corren entre los viñedos de Entre Ríos: no solo aumenta la producción vitivinícola, sino que crece la formación académica desde que se abrió en 2016 la 1º Tecnicatura Superior en Enología y Fruticultura, una carrera que dura tres años con titulación nacional, se dicta en el Departamento Colón y ya cuenta con tres promociones (entre las que se destacan muchas mujeres entrerrianas del vino).

La historia de la vitivinicultura de Entre Ríos se remonta a mediados del siglo XIX, cuando los inmigrantes que llegaron a estos territorios trajeron la cultura de la vid y la hicieron florecer. Basta contar que entre 1894 y 1916, cuando la producción vitivinícola en todo el país creció un 700%, Entre Ríos se convirtió en la cuarta provincia productora nacional de uvas y vinos. Con acceso a Buenos Aires por vía fluvial, tenía un negocio asegurado.

Todo iba bien hasta 1934, cuando la ley 12.137 prohibió la producción de vino y uva en todas las regiones que no fueran parte de Cuyo (lo que implicó la destrucción total de la actividad en toda la provincia). Casi sesenta años después, en 1993, un senador entrerriano fue el autor de la ley que derogó la antigua prohibición. 

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Lina Bosch, presidenta de la Asociación de Mujeres entrerrianas del vino.

Desde entonces, la superficie cultivada solo aumenta: mientras que en 2010 había 24 ha, en 2021 ya había 58 ha (según el último informe anual de superficie de vid publicado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura). De ellas, ¼ es Malbec, con 15 hectáreas, seguidas de Cardinal –que es uva de mesa– y Tannat con 8 cada una y, apenas atrás, Merlot con 7. El resto se reparten entre Chardonnay, Marselán y Syrah, Cabernet Franc y Sauvignon, entre otras cepas. 

En la actualidad existen numerosos viñedos artesanales habilitados, pero son cuatro las bodegas certificadas por el INV: dos en la costa del Paraná (BordeRío y Los Aromitos) y dos en la costa del río Uruguay: Bodega Vulliez y Las Magnolias di Colombo. 

Mujeres entrerrianas del vino

A estos datos auspiciosos se suma la creación de la Asociación de Mujeres Entrerrianas del Vino, una organización que reúne a las mujeres de la industria para reivindicar su lugar histórico en toda la cadena, desde el viñedo, la bodega y la comercialización. Para contar cuáles son sus actividades, conversamos con Lina Bosch, la presidenta de la Asociación, quien a su vez es coordinadora de la Tecnicatura y es directora de Producción de Industria y Comercio de Colón.

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¿Cuál ha sido el rol de las mujeres entrerrianas del vino a lo largo de la historia?

Siempre tuvieron protagonismo, especialmente en Colón, una de las primeras colonias agrícolas del país fundada en 1863 por Urquiza, a partir de los inmigrantes que llegaron al país. Solo que su trabajo no estaba visibilizado, no se les prestaba atención, sucedía lo que pasa en cualquier paradigma: sólo se mira aquello que es valorado. 

Lo cierto es que la relación de las mujeres entrerrianas del vino es muy estrecha y muy antigua. Históricamente se encargan del manejo fino de las plantas, son muy precisas a la hora de cortar y manipular los racimos. 

Hoy, además, muchas están estudiando la Tecnicatura y otras tantas egresadas ya están inmersas en la actividad. Siempre ha sido así, pero pensemos que en el origen de la organización nacional argentina las mujeres no tenían permitido estudiar, por lo tanto, no había enólogas. Pero claro que había mujeres en las campiñas, expertas en vendimia, sin título. 

¿Cómo surgió la Tecnicatura?

Es una carrera reciente, abrió en 2016 en Victoria, luego otro punto de formación se abrió en 2017 en San José. Ya llevamos tres promociones, el alumnado se recibe como Técnico Enólogo y la composición es a razón de 70 % de mujeres y 30% de hombres. La cursada virtual amplió las posibilidades y hoy tenemos gente de distintas provincias estudiando, incluso de Mendoza.

 Además, tenemos escuelas agrotécnicas en la zona que están empezando a incorporar el tema de la vid como un cultivo más, así que el futuro es muy promisorio porque, al mismo tiempo, hay cada vez más viñedos. Antes los enólogos venían de Uruguay, pero ahora tenemos una configuración de profesionales argentinos desarrollándose en Entre Ríos.

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Luego surgió la Asociación de Mujeres Entrerrianas del Vino…

Cuando abrió la tecnicatura y empezamos a recorrer los viñedos para que las y los chicos vayan a hacer las prácticas, encontramos que había muchos viñedos a cargo de mujeres. Incluso pasaba que, quizás por estar solas y aunque lograban un vino de calidad, no se animaban a mostrarlo o a comercializarlo. 

Así surgió la Asociación, porque en grupo pudimos unir los distintos perfiles de todas las que participamos. Hay profesionales del marketing, técnicas enólogas, abogadas, licenciadas en comercio exterior y más. Somos mujeres que nos apoyamos en cada emprendimiento (hacemos capacitaciones, eventos, ferias, degustaciones) con el objetivo visualizar el trabajo de las mujeres en los viñedos. 

Nos asistimos en lo que se necesite: puede ser levantar la uva porque viene la lluvia, diseñar una etiqueta, solicitar un crédito para desarrollar su bodega o compartir cuestiones de comercialización. Nos ayudamos entre todas, tenemos conocimiento plural.

¿Cómo trabajan las cuestiones de género?

Hasta hace relativamente poco las mujeres que disfrutaban del vino estaban mal vistas. Creo que en los últimos cinco años hemos avanzado mucho, hoy ya no tenemos que posicionar el consumo de las mujeres para nada, está bien visto. Somos muchas personas las que trabajamos para que Entre Ríos vuelva a ser protagonista en la industria vitivinícola. Y en ese camino, las mujeres entrerrianas del vino avanzan todos los días.

Más info sobre vino argentino? 
https://blog.winesofargentina.com/es/breves/winemakers-en-argentina/

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