Familia Schroeder, la bodega patagónica especialista en Pinot Noir

Familia Schroeder

¿Qué hace falta para ser especialista en Pinot Noir? Es la pregunta que se hacen todas las bodegas que elaboran esta difícil variedad oriunda de la Borgoña. Hay una en la Argentina, sin embargo, que tiene una respuesta convincente. Se llama Familia Schroeder, elabora Pinot en todas sus líneas (espumosos, vinos tranquilos o tardíos) y queda en San Patricio del Chañar, a las puertas de la Patagonia.

Establecida por Herman Heinz Teodoro Schroeder y su familia en 2001, la casa se enfocó desde el minuto cero en la elaboración de Pinot Noir y esta fue una premisa que siempre formó parte del proyecto original. 

De ascendencia alemana, los Schroeder planificaron con la cabeza y el corazón: la cabeza, porque diseñaron su bodega montada en la barda del río para que el desnivel le permita funcionar por gravedad; el corazón, porque se empeñaron con voluntad en dominar el difícil terroir patagónico.

Familia Schroeder

Familia Schroeder, especialista en Pinot Noir 

Las principales regiones productoras de Pinot Noir en el mudo se ubican en los extremos de las latitudes vitícolas. Si en el hemisferio norte está plantado entre los 38° y 47°, en el sur y debido a la altura, esa franja se ensancha: va desde los 34° a los 45°. 

En el medio se encuentra San Patricio del Chañar, en Patagonia, a los 39° S, una latitud similar a la de Sonoma en Estados Unidos.

La Patagonia tiene una larga tradición en Pinot Noir. Fue plantado en Río Negro a comienzos del siglo XX y luego, empleando ese material, en Neuquén, donde hoy cubre 239 hectáreas. Si el Pinot Noir representa el 0,9% de la superficie argentina, para toda la Patagonia significa el 10,2%, mientras que San Patricio del Chañar cuenta con 2/3 partes del total patagónico.

Con foco en este varietal, Familia Schroeder decidió convertirse en la bodega experta de la Argentina. Con la dirección enológica a cargo de Leonardo Puppato, experimentado enólogo en la producción de Pinot Noir; la asesoría del californiano Paul Hobbs, y utilizando tecnología de punta, como tanques abiertos refrigerados, la casa apostó de lleno por la variedad. 

Familia Schroeder

La bodega cuenta con selecciones masales originales de la Patagonia (el método de propagación de la vid basado en la identificación de los mejores ejemplares dentro de la población de plantas de un viñedo, de acuerdo a su fenotipo), a las que luego sumaron clones de Borgoña como 777 y R4. Así, embotellan la variedad en todas sus líneas de precio y estilo.

Las selecciones masales las emplean para elaborar Saurus Pinot Noir, con un estilo frutal. Combinadas con una parte de clones, en cambio, Saurus Select Pinot Noir utiliza estas uvas en un estilo de fruta fresca. 

Saurus Barrel Fermented Pinot Noir se destaca por ser un vino elaborado solo con uvas del viñedo clonal y con una crianza más marcada. 

Familia Schroeder Pinot Noir, por su parte, ofrece un estilo más maduro. Pero también elaboran un tardío tinto de Pinot Noir y varias líneas de espumosos que lo tienen como protagonista, como la línea Deseado, Saurus o H. T. Schroeder.

Mientras que las burbujas están enfocadas en el mercado doméstico –hoy son la bodega champagnera más grande fuera de Mendoza, principalmente por el método Charmat– los tintos de Pinot Noir se exportan a diversos países con foco en Estados Unidos.

En los años que van desde la plantación de San Patricio del Chañar en 1999 a la fecha, la Patagonia se ha consolidado como un terruño especial para el Pinot Noir. Y Familia Schroeder, como una de sus especialistas.

Familia Schroeder

Hallazgo jurásico

Una de las cosas que marca la historia de la bodega es un singular descubrimiento. Cuando se realizó el pozo en la barda del río para la construcción de la nave central hallaron los restos fósiles de un dinosaurio: el Panamericansaurus Schroederi, que llegó a medir 12 metros de largo, pesar unas 16 toneladas y vivió en la Patagonia hace 75 millones de años.

La obra estuvo parada una temporada hasta que lograron desenterrar el esqueleto que hoy descansa en el sótano de la bodega, justo luego de la sala de barricas y antes de la entrada al restaurante.

Como todas las cosas fortuitas en la vida, el dinosaurio volvió a la vida en las etiquetas de la bodega y estira su cuello en las botellas de Pinot Noir de la línea Saurus y Saurus Select.

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