Vino argentino: 7 claves para explicar su éxito

Vino argentino: 7 claves para explicar su éxito

Pocas veces en la historia se ha visto a un país productor de vinos contar con tantas fortalezas a la hora de promover sus productos.

Luego de años de ostracismo internacional, Argentina volvió al ruedo con medidas tendientes a corregir el rumbo de su política económica e internacional. La unificación de la tasa de cambio, el acuerdo con acreedores internacionales, la modernización del régimen de importaciones, una desaceleración de la inflación y la reforma del sistema de estadísticas nacionales, sumado a una agenda muy activa en política internacional, despertaron el interés del mundo. En palabras de Thomas Farley, Presidente del New York Stock Exchange, “el nombre de Argentina vuelve a resonar en todas las conversaciones de forma prometedora”.

En materia vitivinícola, Argentina está lista para retomar la senda del crecimiento y no cabe dudas de que tiene todos los elementos necesarios para competir con los mejores del mundo. Estos son los 7 hechos que así lo demuestran:

Imagen 1 - Pabellón Argentino en Prowein 2015

1. La categoría explotó

En doce años las exportaciones de Argentina pasaron de US$ 37 millones FOB (incluyendo granel) en 2003 a US$ 934 millones FOB en 2015. El fenómeno del MALBEC y un tipo de cambio competitivo explican en gran medida esto, pero el interés de los consumidores de Estados Unidos, Canadá, Brasil o UK también fue clave para el éxito exportador.

Imagen 2 - Luis Gutierrez y Stephen Tanzer

2. Los críticos más famosos descubren Argentina

Tanto Steve Tanzer (Vinous) como Robert Parker (The Wine Advocate) entre otros, pusieron su atención en lo que estaba pasando en nuestro país. De hecho, cuando este último escribió sus 12 predicciones en la edición 2006 de la revista Food & Wine Magazine, auguraba que el Malbec sería “the next big varietal” (el próximo gran varietal) a nivel mundial. ¡Y no se equivocó!

Y cuando Luis Gutiérrez, encargado de catar y puntuar vinos argentinos, chilenos y españoles para Wine Advocate, presentó su reporte 2015, Argentina obtuvo calificaciones superiores a los 90 puntos. De hecho, más de 170 etiquetas de 403 analizadas, obtuvieron 93+ puntos, contribuyendo con la buena imagen que ya ostenta el vino argentino.

Imagen 3 - Bodega Monteviejo, Clos de los Siete. Valle de Uco, Mendoza

3. La inversión extranjera irrumpe en la escena

Más de 100 importantes bodegas extranjeras invirtieron en un período de 10 años US$1.6 billones, logrando modernizar la industria e instalando nuevas prácticas y estilos.

Imagen 4 Paul Hobbs, jurado del AWA 2016

4. Los Flying Winemakers

Al menos seis de los más renombrados “Flying Winemakers” o enólogos consultores (Michel Rolland, Roberto Cipresso, Atilio Pagli, Alberto Antonini, Paul Hobbs, Nick Goldschmidt) asesoraron a más de 150 bodegas y ayudaron a descubrir el potencial de la industria.

Relevamiento vitivinícola zona NorteWines of Argentina

5. El terroir y la historia

Las condiciones excepcionales de producción que posee Argentina gracias a un “terroir” único, sus más de 150 años de tradición vitivinícola, la irrupción de la nueva generación de enólogos y agrónomos, los estudios de suelo y clima y el descubrimiento de nuevas zonas aportaron solidez al mensaje de diversidad.

Imagen 6 Barullo UK

6. La promoción como estrategia

El Estado, la creación del Plan Estratégico Vitivinícola 2020 a cargo de la COVIAR, WofA y los privados se unen para llegar más lejos en la promoción de la marca “vino argentino”, a través de campañas de comunicación, ferias y eventos internacionales.

Viñedos relevamiento WOFAWines of Argentina

7. Mendoza

La principal provincia productora de vinos se posiciona a nivel mundial, marcando el camino para el resto de las regiones. Fue designada como una de las 8 Grandes Capitales del Vino del Mundo (Great Wine Capitals of the World) y fue sede de la competición más importante de la Sommelierie Internacional en el 2016: la 15ta edición del Mundial de Sommeliers organizado por ASI (Asociación Internacional de Sommeliers).

Si bien los desafíos que enfrenta Argentina son muchos, de cara al futuro los objetivos propuestos desde WofA se orientan a: mantener lo logrado, incorporar a la nueva generación de profesionales para que ayude a consolidar el mensaje de calidad y personalidad del vino argentino y hacer realidad la preservación del valor agregado que la actividad vitivinícola aporta para el desarrollo de la comunidad, enarbolando siempre la bandera del Malbec y la gran diversidad de regiones y estilos.

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