Vino y Sustentabilidad: compromiso con el ecosistema y la comunidad en las bodegas argentinas

Breves / Destacadas / Noticias / Trends / 14 julio, 2020

Por: Sebastián Ríos

Vino y Sustentabilidad en Argentina: como las vides, que al echar raíces pasan a formar parte del ecosistema que las alberga y que les da vida, la vitivinicultura es una actividad económica íntimamente ligada a su entorno. Es imposible pensar su desarrollo y proyección sin una mirada sustentable que garantice el cuidado del ambiente y de los recursos naturales de los que depende, pero que también vele por el bienestar de la comunidad en la que está inserta. Afortunadamente, esa conciencia se encuentra cada vez más arraigada en el vino argentino.

“Hoy el compromiso con la sustentabilidad tiene que ver no solo con reducir el impacto de la vitivinicultura sobre el ambiente sino incluso con una postura de agricultura regenerativa, que permita revertir los daños ocasionados”, plantea Facundo Bonamaizón, ingeniero agrónomo de Chakana Wines, bodega que apunta a esa agricultura regenerativa a través del cultivo orgánico y biodinámico.

“Entendemos que el éxito económico va de la mano del cuidado del ambiente, mediante un uso racional de los recursos naturales, y del compromiso con las personas y el entorno social en el que operamos. Este círculo virtuoso es esencial en el modelo de negocios de la compañía”, agrega María Victoria Acosta, jefa de Comunicación Corporativa de Bodega Trivento. “Desde el punto de vista comercial, hoy gestionar nuestro negocio de manera sustentable es la única forma de generar vínculos de largo plazo con nuestros clientes, especialmente en el exterior”, agrega Francisco do Pico, director de Relaciones Institucionales de Grupo Peñaflor.

Pero si en un primer momento la conversión hacia un modelo de producción y gestión sustentable fue una respuesta a demandas de los mercados de exportación, hoy queda claro que se trata de una mirada propia que nace de la comprensión de los desafíos que representa ser una actividad impactada por el calentamiento global y sus efectos sobre el clima y los recursos hídricos. Efectos cada vez más palpables, por ejemplo, es la creciente escasez de agua para riego que experimenta Mendoza.

“Mendoza atraviesa una grave crisis hídrica y nosotros, como bodega sustentable, realizamos un trabajo de conciencia muy grande sobre el uso del agua: medimos e identificamos permanentemente oportunidades para optimizar. Esto nos permite reducir mes a mes el consumo, a través de un montón de pequeños detalles como el uso de mangueras de corte automático”, cuenta Rodrigo Serrado Alou, enólogo de Domaine Bousquet.

El manejo racional del agua que llevan adelante las bodegas argentinas tiene un impacto positivo verificable. El último informe de Sustentabilidad de Bodega Norton da cuenta de ello: entre los años 2000 y 2018 se redujo la relación entre consumo de agua y producción de vino, que pasó de poco más de 10 litros de agua por litro de vino a 2 litros. “El 90% de nuestras fincas hoy utilizan riego por goteo”, señala el informe, que destaca los procedimientos de control y reutilización del agua en los procesos que tienen lugar ya no solo en el viñedo, sino en la bodega.

 

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Eficiencia energética y gestión de residuos

 

El uso eficiente de la energía es otro de los aspectos esenciales, señala Acosta, “tanto por las emisiones evitables de gases de efecto invernadero como por el ahorro económico que representa. Por eso, pusimos en marcha un Programa de Eficiencia Energética cuyas iniciativas e inversiones van desde prácticas simples, como revisar el apagado de iluminación de exteriores, hasta la implementación de la norma ISO 50.001. Recientemente, la bodega instaló la planta fotovoltaica privada más importante de la industria vitivinícola argentina. Con 918 paneles, producirá más de 505MWh/año de energía limpia, lo que representa el 10% de la demanda del establecimiento ubicado en Maipú”.

La gestión de residuos es otro de los aspectos cruciales del compromiso de las bodegas con el medio ambiente. “En Grupo Peñaflor trabajamos con un sistema definido bajo una filosofía de 4R: reducción, reúso, revalorización y reciclado”, señala un informe del grupo. “Los orujos (piel y semilla de la uva) y borras generadas durante la producción son revalorizados como materias primas para procesos de generación de alcoholes, vinagres, acido tartárico y grapas por parte de proveedores estratégicos. El escobajo que se separa de la uva –agrega– es transportado a nuestras fincas para ser compostado”.

En pos de reducir la huella de carbono de la actividad, la industria ha realizado un profundo proceso de transformación en sus envases, que tiene como elemento central al peso de la botella. Menor peso significa menor gasto energético implicado en su transporte a destino, lo que redunda en menores emisiones de CO2. “En el año 2009 desarrollamos junto a la empresa Verallia la primera botella ecológica del mercado, convirtiéndonos en la bodega pionera en Argentina en la utilización de envases Eco Friendly”, ilustra el informe de Bodega Norton.

 

Responsabilidad social

 

Pero el cuidado del ambiente es una de las facetas de la sustentabilidad. La otra es el compromiso con el bienestar de las comunidades en las que está inserta la actividad. Son múltiples las acciones de las bodegas argentinas en ese sentido, pero un ejemplo ilustrativo es el de Finca La Colonia, de Bodega Norton: “La mayor parte del personal vive junto a sus familias en Finca La Colonia, la más grande de Bodega Norton. Actualmente residen 45 familias a las que se les brinda vivienda, salud y educación –refiere el citado informe–. Asimismo, durante las horas de trabajo de cosecha los empleados pueden dejar a sus hijos en el Jardín Maternal inaugurado en 2012”.

En la Finca Nuna, de Chakana Wines, cuenta Bonamaizón que han destinado unas 2,1 hectáreas a una huerta en la que confluyen varios proyectos: “Uno de los módulos es concientizar sobre la alimentación sana desde el punto de vista nutricional, por lo que en un sector de la huerta se producen alimentos en forma orgánica que se reparten entre todos los empleados. Otro sector se destina a proyectos de los trabajadores, para que puedan generar emprendimientos”.

Bodega Trivento, por su parte, fue la primera en instalar un aula escolar satélite de un Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS 3-143) con modalidad semi-presencial dentro de la bodega, para que sus empleados completen sus estudios. Fue en 2008, recuerda Acosta. “Desde entonces se han concluido tres ciclos de tres años, el cuarto está en marcha y el resultado es de 73 colaboradores con títulos secundarios y 3 primarios”. Además, en 2012 Trivento implementó un programa de becas de estudio de grado, especialización técnica y posgrado para trabajadores de la compañía, que luego fue ampliado a hijos de colaboradores y niños de la comunidad.

Otro ejemplo de responsabilidad social es la adhesión a los programas de comercio justo (Fair Trade) que certifican las buenas prácticas en temas vinculados con las condiciones laborales. Pionera en la materia es Bodega Alta Vista, que en 2011 obtuvo la certificación de Fair Trade para su viñedo y para las operaciones de la bodega, creando la Asociación Flores del Monte, de la que participa la empresa y sus trabajadores y que es la que canaliza los ingresos que se obtienen por la venta de su vino Fair Trade.

Un ejemplo es la compra de nuevos equipos odontológicos y las mejoras edilicias de un centro de salud rural (Centro de Salud 202, Solar de Cuyo). Andrea Serna, tesorera y representante de Alta Vista en la organización, destacó el esfuerzo de todo el equipo: «Una vez más, nos sorprende el gran trabajo y el compromiso de todas las personas que forman parte de la Asociación Flores del Monte. Este tipo de desarrollos permiten que nuestros trabajadores mejoren su calidad de vida, lo que le da un sentido de comunidad a la tarea que hacen en las fincas”.

Colaborar con los programas de Comercio Justo de las bodegas argentinas es posible al disfrutar de vinos que cuentan con el certificado de Fair Trade, como Finca Monteflores Malbec (Bodega Alta Vista); Temprano Malbec (Bodega Norton) y Tilimuqui Torrontés Orgánico (Cooperativa La Riojana).

 

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Sebastián Ríos
Sebastián Ríos
(WSET Level 3) Periodista especializado en vinos, bebidas y gastronomía, con más de 20 años de experiencia en medios masivos,. Actualmente es subeditor del suplemento Sábado del diario La Nación, escribe sobre vinos en www.lanacion.com.ar y edita el sitio www.OnTheWineSide.com.ar. Es coautor de la Guía de Vinos Argentinos LikeIt.




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