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Una semana para el torrontés, todo un año para descubrirlo

Destacadas / Markets / Sin categorizar / Trends / 13 octubre, 2020

Por: Joaquín Hidalgo

En el mundo hay países famosos por sus blancos aromáticos. De Grecia a Hungría y a Eslovenia, los consumidores de paladar pulido se zambullen en las góndolas lejanas para buscar una hebra de ese perfume que los vuelve locos. Con nombres tan sonoros como Assyrtiko, Frumint o Rumeni Muskat, la clave está en el aroma de esas uvas que enamora. Aunque menos conocido, no están lejos del Torrontés. 

Bien enfocadas, las cuatro son uvas patrimoniales. Es decir, variedades que nacieron y se desarrollaron en sus países de origen y que en cada uno de esos rincones del mundo las supieron elaborar con gracia. 

Para establecer un contraste, mientras que el Chardonnay da vinos cosmopolitas, las variedades patrimoniales juegan un partido más chico pero siempre fascinante. El asunto es darlas a conocer.

Por eso, Argentina tiene su semana del Torrontés, que este año va del 12 al 19 de octubre. Una semana en la que esta variedad blanca y aromática es celebrada en las góndolas y en las mesas. Pero antes de celebrarla, hay que conocerla. 

ABC del Torrontés

Entre las variedades patrimoniales de Argentina –la mayoría está en estudio y hay identificadas ya una veintena– el Torrontés Riojano es la más cultivada por lejos (7300 ha). Según las investigaciones de ADN, se trata de un cruzamiento entre Moscatel de Alejandría y Listán Prieto, que algunas fuentes históricas (Pablo Lacoste, por ejemplo) ubican en Mendoza a mediados del siglo XVIII.

Pero más allá del pedigrí mendocino, esta cepa encontró en los valles norteños, principalmente en la Rioja y Salta, su lugar en el mundo. La razón: es una uva de ciclo largo que precisa de veranos de ese tipo para madurar bien; esa condición se cumple en el norte, con el plus de una elevada insolación. Por eso, para morigerar los efectos dañinos del sol en las uvas, los viticultores desarrollaron el Torrontés en parral.

A la sombra atigrada del parral, las uvas ganan matices y las tardes son más frescas en los valles desérticos del norte. Francisco Tellechea, agrónomo de El Esteco, apunta: “En el manejo de la sombra está el secreto del equilibrio para los aromas del Torrontés. Ni mucha, que da trazos de piel quemada, ni poca, que depara trazos herbales. En la bodega venimos trabajando en el calibre fino para obtener una iluminación difusa de los racimos,” dice.

Pero no todo depende de la sombra. “Si los suelos son más arcillosos, la maduración tiende a ser lenta y el vino conserva boca y acidez; si son arenosos, madura rápido y alcanza buena expresión aromática”, explica Thibaut Delmotte, enólogo de Colomé.

Sensible a la altura, sin embargo, entre los 1500 y los 1900 metros de Chilecito y Cafayate el Torrontés parece encontrarse cómodo. Más arriba, en Cachi por ejemplo, a 2300 metros, vira hacia otros estilos, lo mismo que sucede con los ejemplares del sur mendocino. José Lovaglio lo elabora en Paraje Altamira, Mendoza: “Aquí la ventana de cosecha es más larga y podemos buscar un punto diferente en materia de aromas”, dice. 

Así, en la combinación de altura, latitud, suelos y sistemas de conducción, el Torrontés ofrece algunos rangos gustativos bien interesantes.

Diversidad de estilos

Así como con las variedades patrimoniales en Europa es dable encontrar diversos estilos, para celebrar el Torrontés hay que tener en cuenta el rango de posibilidades, ya que con esta variedad se elaboran desde vinos tranquilos y secos a espumosos y tardíos. En cualquier caso, como mejor funciona es como blanco seco aromático y como vino tardío.

Entre los vinos secos y aromáticos, los Torrontés de Cafayate y Chilecito son los más expresivos. Pivotean entre los aromas cítricos y florales, como azahar y rosas, con paladares medios, sueltos y de frescura moderada. Así son Domingo Hermanos 2019, Don David 2019, Collovatti 2019 y Laborum de Parcela 2019. Inmejorables con unas empanadas salteñas, apretadas y con papa y cebolla de verdeo; también para picadas.

Hay, sin embargo, un movimiento hacia un estilo menos floral y más cítrico, donde el azahar es la regla, con pizcas de hierbas, albahaca y lima. En ese perfil aromático el Torrontés gana boca, graso y tensión, con vinos de un perfil más gastronómico. Buenos ejemplos son El Esteco Old Vines 2019, Colomé 2019, Adentro 2019, Abras 2019 y Terrazas de los Andes 2019, a los que se suma Susana Balbo Barrel Fermented 2019. Estos estilos son ideales para comidas asiáticas y pescados de mar.

En materia de tardíos, sin embargo, como sucede con la húngara Furmint, el Torrontés despliega un carácter sexy de frutas cítricas maduras y con trazo de damascos. Como alcanza buena concentración de azúcar, el resultado son vinos golosos que, bien trabajados, ofrecen un perfil de rica frescura. Buen ejemplo en esta línea es El Esteco Late Harvest 2018. Ideal para quesos fuertes.

Así las cosas, para quienes busquen blancos patrimoniales y aromáticos, ahora saben que en Argentina hay una linda rareza, expresiva y compleja. Y la semana de 12 al 19, es el mejor momento para descubrirla.

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Joaquín Hidalgo
Joaquín Hidalgo
Mendocino de nacimiento (1978), se recibió en el Liceo Agrícola como enólogo en la promoción 1996. Al año siguiente, se inscribió en periodismo en la Universidad Nacional de La Plata, de donde egresó en 2002. Desde entonces vive en Buenos Aires donde construyó una lar- ga carrera combinando sus dos pasiones: la escritura y los vinos. Ha trabajado en casi todos los medios que le dieron co- bertura al tema. Desde el Country Herald a la Revista del Club del Vino, en los que escribió sus primeras notas firmadas, a Playboy, Revista JOY y La Mañana de Neu- quén, diario del que sigue siendo columnista dominical desde 2007. Colaboró como catador y cronista para Aus- tral Spectator relevando Chile y Perú en la edición 2005 y luego coeditando la guía entre 2011 y 2012. A contar de 2014 escribe semanalmente para el diario La Nación, donde actualmente tiene una columna llamada Sin Filtrar los días viernes en el puntocom. A principios de septiembre de 2019 fue contratado por la plataforma Vinous para reportar Argentina y Chile. Joaquín Hidalgo Born in Mendoza in 1978, Joaquin received his Certificate in Winemaking from the Liceo Agrícola in 1996. The following year, he took Journalism at the Universidad Nacional de la Plata, graduating in 2002. Since then he has lived in Buenos Aires, where he has built up an extensive career combining his two passions: writing and wine. He has worked for almost every media outlet that covers the area from the Country Herald to the Revista del Club de Vino, where he published his first signed articles, Playboy, Revista JOY, and La Mañana de Neuquen, for whom he has been a columnist since 2007. He has been a taster and correspondent for the Austral Spectator, covering Chile and Peru in 2005 and then co-editing the guide in 2011 and 2012. Since 2014, he has written a weekly column for the La Nación newspaper for whom he also writes a weekly blog called Sin Filtrar on their website. In September 2019, he was hired by the Vinous platform to cover Argentina and Chile.




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