La efervescencia de los Pet Nat argentinos

La efervescencia de los Pet Nat argentinos

A un conocedor de los vinos argentinos la efervescente movida de los Pet Nat no debería tomarlo por sorpresa: en el país de los tintos existe una sólida tradición de elaboración de burbujas desde la década de 1960 que, en plan de reinventarse a sí misma, descubrió en el último trieño terreno fértil en los Pet Nat.

Con ese nombre se conoce a una gama de espumosos que busca una expresión fresca y frutada con la menor intervención enológica posible. De hecho, el nombre deriva de Pétillant Naturel, que podría traducirse como espumoso natural. Inscriptos entre las tendencias que seducen a los consumidores más jóvenes y que estimula la imaginación de los productores, los Pet Nat eclosionaron como sólida tendencia en 2020 con el lanzamiento de varios logrados ejemplares.

Su elaboración reclama expertise técnico y es ahí donde Argentina hace la diferencia, en comparación con otros países donde la fabricación de vinos espumoso tiene una tradición más corta. En pocas palabras, el método es sencillo: consta de embotellar un vino en plena fermentación para que, una vez cerrado, el mismo gas liberado en el proceso genere las deseadas burbujas. Como no lleva nada más que uva, conseguir un vino terminado y con buenos sabores es todo un desafío. Eso y que las borras no sean tantas como para complicar el destapado. 

La categoría fue fogoneada por dos universos de productores en este 2020. Por un lado, por aquellos que tenían tradición en burbujas y que encontraron en los Pet Nat una fórmula de renovación, como puede ser el caso de Alma 4 y Cruzat. Por otro, por los que venían trabajando sobre la elaboración de vinos naturales y que encontraron en los Pet Nat la posibilidad de embotellar burbujas. Entre todos lanzaron al mercado una decena de botellas con distintas variantes estilísticas.

Los productores de burbujas

Entre los primeros, el caso de Cruzat es interesante. La casa especializada en el método champenoise está embarcada en producir burbujas más atractivas para segmentos de consumidores jóvenes. En la presentación, Andrés Heiremans puso el acento en que los Pet Nat son “descontracturados y, a diferencia de los espumosos clásicos, se basan en la preservación de la fruta”. La marca lanzó dos versiones: un blanco de Chardonnay y un rosado de Pinot Noir, ambos 2020 y elaborados por la enóloga Lorena Mulet. 

Para Alma 4, sin embargo, el lanzamiento de PHOS está más relacionado con la búsqueda de un sabor que la de una categoría. “Nos interesó embotellar un vino donde la pureza del método nos permitiera conservar la pureza de la uva”, sintetizó en el lanzamiento Mauricio Castro, una de las cuatro almas del proyecto. En cuanto a PHOS, se trata de un Pinot Noir de La Carrera, Tupungato, de la cosecha 2020 y de un vibrante paladar.

Naturales a las burbujas

Del segundo grupo, el de los productores naturales que desarrollan burbujas, Alpamanta es quien fue más lejos. Siguiendo el concepto de sus Brevas, vinos embotellados en crudo, sin sulfitos ni agregados, avanzaron con una Criolla Grande por este método. La enóloga Victoria Brond explicó que “la verdadera dificultad de los Pet Nat es conseguir el nivel justo de levaduras para evitar que la efervescencia que causan pueda derivar en una mala experiencia de apertura”. 

Respecto a la Criolla, ofrece un color tan atractivo como un perfume delicioso. Y la apertura, si la botella está fría, no produce ninguna efervescencia fuera de la regla.

Ernesto Catena, Krontiras y Chakana, por su parte, son productores de esta misma línea que lanzaron este año sus Pet Nat. En el caso de Chakana fue bajo su marca Sobrenatural, un blend de Tannat, Malbec y Syrah, mientras que Krontiras Pet Nat es un 100% Aglianico cosechado anticipadamente para conservar la acidez natural. 

“Mi idea era apostar por una acidez chispeante”, dijo Maricruz Antolín, enóloga de esta casa biodinámica. Fragantes ambos, destacan por su burbuja crujiente.

No son los únicos. En el mundo Pet Nat también participan otros jugadores pequeños. Desde bodega Canopus con Pintom Pet Nat, Rocamadre de Juanfa Suárez a This is not another lovely Pet Nat, embotellado por Matías Riccitelli. Aunque fuera de la corriente Pet Nat pero elaborado a través de la misma técnica, en materia de tintos está Colonia Las Liebres Bonarda Brusca, una joyita de perfume frutal y taninos activos pero finos.

Así las cosas y en plena efervescencia a nivel mundial, los Pet Nat tienen su lugar entre las burbujas argentinas. Habrá más. Y cuantos más existan, más refinamiento en las propuestas, tanto estilísticas como gustativas. Por ahora, ¡a brindar!

Fotografía: Bodega Cruzat

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