Bodega Araujo, pasión por el vino y la naturaleza

Bodega Araujo

El tesón de cientos de familias, locales e inmigrantes, fue necesario para dar forma a la vitivinicultura argentina durante los últimos 150 años. 

Hoy, a los apellidos pioneros de la actividad vínica en el país se suman los de nuevos emprendedores que deciden elaborar sus propias etiquetas y así dejar un legado imborrable en la historia del vino argentino.

Este es el caso de la familia Araujo que, luego de años de actividad en el agro y la ganadería, regresa a Mendoza para escribir una nueva página en su historia.

Bodega Araujo, honrar el camino

Fue en 2001 cuando Carlos Araujo, productor agropecuario de la provincia de Santa Fe, decide reconectarse con sus raíces mendocinas y fundar Bodega Araujo en San Rafael. 

Bodega Araujo

Esta apuesta le permitía ampliar el horizonte de sus actividades, a la vez que honraba la memoria de su padre, Don Graciano, quien fuera el primero de la familia en vincularse con la elaboración de vinos de calidad.

Para concretar sus planes, la familia Araujo adquirió sus primeras fincas en Villa Atuel, en las que inició el cultivo de nuevos viñedos y la recuperación de viñas añosas que habían sido plantadas por la familia Arizu. 

Más tarde, con la restauración de una vieja bodega por años abandonada, finalmente la familia Araujo lograba presentar sus primeros vinos al mercado doméstico. 

Proyecto integral 

Este proceso de revitalización de un rincón histórico de la vitivinicultura argentina incluyó también un programa de diversificación al incorporar el cultivo de ciruelas, olivos y espárragos, además de ganadería.

De este modo, Bodega Araujo se convirtió en un proyecto integral que crece gracias a la pasión y el apego al cuidado de la naturaleza, con un claro compromiso social con sus colaboradores y la comunidad de Villa Atuel. 

Esta filosofía a partir de 2021 se complementa con la certificación orgánica para todos sus viñedos.

De este modo, la familia Araujo cumple su misión respetando valores esenciales como la amistad, el sentido de pertenencia, la alegría, la sonrisa y sobre todo la sustentabilidad.

Bodega Araujo

Terroir con historia

El suelo de las fincas es de origen aluvional, creado por material depositado en los meandros del río Atuel, lo que da una variada composición: desde pedregoso hasta arenoso, con muy buena permeabilidad y pobre en materia orgánica.

Estas características permiten una excelente expresión vegetativa del cultivo de la vid para elaborar los vinos Bodega Araujo.

Villa Atuel es uno de los parajes vitivinícolas de Oasis Sur mendocino, y está ubicado a una altitud de 520 m.s.n.m. 

Con un clima semidesértico, de baja humedad relativa, marcada amplitud térmica y una excelente insolación, los suelos aseguran la obtención de uvas de calidad a partir de prácticas orgánicas.

Bodega Araujo cuenta con 100 hectáreas de viñedos distribuidas en dos fincas destinadas, principalmente, a la producción de uvas tintas (Malbec, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Bonarda, Merlot y Syrah).

A su vez, el 20% de la superficie se destina al cultivo de Chardonnay y Sauvignon Blanc. En estas fincas conviven antiguos parrales y jóvenes espalderos que son regados por inundación con las aguas de deshielo del Río Atuel.

Gracias a estas condiciones naturales óptimas y al expertise de los encargados de la viña, Bodega Araujo logra recolectar uvas sanas que su enólogo convierte en vinos armónicos y expresivos, fieles representantes del terroir donde nacen los frutos. 

Bodega Araujo

Vinos con expresión de lugar

El joven enólogo Maxi Goulú es quien determina el momento de cosecha para cada varietal, junto al equipo técnico encargado de la implementación de los procesos de vinificación en esta bodega equipada con la más alta tecnología y ambientes climatizados para la guarda y crianza en barricas de roble francés.

De este modo, Bodega Araujo ofrece diferentes líneas de vinos en su porfolio. Los varietales Bodega Araujo son tintos jóvenes sin paso por barricas que expresan la versión más fresca de Villa Atuel con un Malbec, un Cabernet Sauvignon y un Chardonnay.

Mientras que Bodega Araujo Cask a partir de una crianza de seis meses en roble propone vinos de perfil clásico y sobrio con carácter varietal como son su Malbec, el Cabernet Sauvignon, un interesante Tempranillo y un blanco de Chardonnay.

Mimi, en tanto, es un bi-varietal de Malbec y Merlot de expresión joven y frutada al igual que 

Nucha es la línea más novedosa de Bodega Araujo y cuenta con un Malbec con certificación orgánica mientras que Mimi, es un bi-varietal de Malbec y Merlot de expresión joven y frutada que se destacó en la edición 2019 del concurso internacional Mundus Vini.

Por último, Graciano es la línea de vinos tributo al padre de Carlos Araujo, fundador de la bodega. Se trata de dos etiquetas, Graciano Red Blend Reserva (Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot) y un varietal de Chardonnay para el que Maxi Goulú destina las mejores uvas de tres distintas parcelas de la finca. Estas dos etiquetas, de perfiles potentes y equilibrados son la máxima expresión de los viñedos de Bodega Araujo.

Publicado el 24/06/2021. Última modificación: 26/07/2021


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