Los extraordinarios números del Malbec

Breves / Destacadas / Malbec / Noticias / 17 abril, 2020

Por: Rodolfo Reich

Pasaron 167 años: más de un siglo y medio desde que el Malbec comenzó su recorrido en Argentina, en un camino repleto de baches, curvas y contracurvas. Para entender estos vaivenes alcanza ver los números del Malbec y cómo fue cambiando su superficie cultivada a lo largo de la historia.

En 1962 fue la cepa más plantada en el país, con 58.577 hectáreas, el 22,5% del total de vid nacional. Y desde esa cima comenzó su descenso. Argentina exhibía por esos años uno de los consumos de vino per cápita más altos del mundo y las bodegas priorizaron las variedades criollas más productivas, desterrando al Malbec de Mendoza. Así, en 1995 esta cepa ocupaba apenas 9.746 hectáreas, con una caída de más del 80% de su superficie.

Pero, por suerte, el destino da revancha. Desde finales de la década de 1990, esta cepa reescribió su propio mito del Ave Fénix: entre 2000 y 2019 su cultivo creció 171%, hasta ocupar las actuales 44.387,5 hectáreas. Hoy representa el 38,6% de las variedades tintas y el 22,39% de la superficie total de vid, y es la principal cepa de la Argentina.

 

Línea de tiempo

 

Antiguos Malbec atesorados en bodegas argentinas

Antiguos Malbec atesorados en bodegas argentinas

La efeméride indica que el 17 de abril de 1853 se fundó en Argentina la Quinta Normal de Agricultura, primera escuela de agronomía en el país. La idea fue de Domingo Faustino Sarmiento, quien convocó al viticultor francés Michel Aimé Pouget para dirigirla, con el objetivo de adaptar las cepas francesas a los terruños mendocinos. Algunos sitúan el primer viñedo de Malbec en 1865, en Panquehua (Las Heras), al norte de la capital mendocina.En honor a Pouget, desde 2011 se celebra cada 17 de abril el Malbec World Day, la iniciativa global impulsada por Wines of Argentina que posiciona al Malbec Argentino en el mundo.

 

Recién con la creación del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) en 1959, y gracias al trabajo de pioneros como Norton, Goyenechea, Flinca Flichmann, Arizu, Cavas de Weinert y Lagarde, la vinicultura argentina comenzó a aislar y tipificar sus viñedos, presentando vinos etiquetados como Malbec ya a partir de 1970.

«En Goyenechea había una línea de varietales que incluía un Malbec por lo menos desde la década del 70. Conservamos botellas en las que se usa la denominación «Malbeck», con k final, de 1971″, cuenta Sebastián Goyenechea, Director de la bodega familiar. “Probé el Malbec 1974 de Norton, de la época en que la bodega pertenecía a Ricardo Santos. ¡Un grandísimo vino! El más añejo con el que me crucé, sin embargo, fue un Malbec de la reserva privada de la familia Arizu, de la bodega Luigi Bosca. Un incunable Malbec de 1935, que ellos compartieron en una pequeña cena con sommeliers durante el concurso ASI Mejor Sommelier del Mundo, en Mendoza, en 2016”, cuenta Andrés Rosberg, Presidente de la Asociación de la Sommellerie Internacional (ASI).

 

Los números no mienten

 

El Malbec es la cepa más producida en la Argentina. Entre 2008 y 2019 su elaboración aumentó 99,8%, sobrepasando los 430 millones de kilos. Cultivada en 16 provincias, Mendoza lidera la lista con un 85,06% de la superficie. Le siguen San Juan (6,29%), Salta (3,15%), La Rioja (1,75%) y Neuquén (1,49%), entre otras.

Más allá de su historia centenaria, el Malbec todavía está en movimiento, conquistando regiones. En Mendoza, por ejemplo, migró del Este (zona caracterizada por la productividad) a Luján de Cuyo, donde definió su perfil y elegancia. Hoy Luján de Cuyo es el departamento que posee más hectáreas de Malbec, con el 23,4% de toda la provincia. Pero desde finales de los 90, al ritmo de la llegada del riego por goteo, esta variedad comenzó una nueva migración hacia el Valle de Uco, que hoy en total representa más del 40% del Malbec mendocino, distribuidos en tres departamentos: San Carlos (15,1%), Tunuyán (13,6%) y Tupungato (11,7%). “Nos instalamos en el Valle de Uco en 1996. Teníamos 8 hectáreas de Malbec en 1997 a 1300 msnm, donde ahora es la IG San Pablo. En 1999 llevábamos plantadas 70 hectáreas de Malbec, y para 2004 eran 125. Hoy contamos con más de 300 hectáreas de viñedos en el Valle de Uco”, grafica Gustavo Soto, Ingeniero Agrónomo de Bodegas Salentein desde 1997.

 

Este crecimiento de superficie es acompañado por el consumo. El Malbec es el vino varietal más elegido en el país, con el 37,8% del total de ventas. “Es por lejos la principal cepa. Una causa posible es que da vinos de taninos suaves, redondos, fáciles de beber y de disfrutar”, cuenta Carlos Muñoz, enólogo y propietario de Las Perdices.

 

La preferencia es aún más extrema en el mercado externo, donde el Malbec representa el 65% de los varietales exportados. En 2019 Argentina envió al exterior 105 millones de botellas de Malbec a nada menos que 124 países, sumando un valor de 327 millones de dólares. En promedio, cada día se exportan unos 287.000 vinos Malbec al mundo, a razón de 12.000 botellas por hora. Estas cifras representan un crecimiento del 450% (y más de un 800% en valor) desde el 2004.

 

Los números del Malbec, la historia, su versatilidad y su diversidad a lo largo y ancho del país lo demuestran: el Malbec protagoniza una vitivinicultura argentina que seduce al mundo entero.


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Rodolfo Reich
Rodolfo Reich
Periodista especializado en gastronomía, vinos, cócteles y cervezas. Colaborador permanente de los diarios La Nación, Página 12 y de la Revista Brando. Columnista en el programa radial Tarde para nada. Wset Level 3 (pass with distinction).




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