Diez descriptores claves para el Malbec actual

Destacadas / Malbec / Noticias / 19 septiembre, 2016

Por: Joaquín Hidalgo

Cualquiera que haya probado más de tres Malbec juntos sabe que la diversidad de gustos y estilos es lo que manda hoy en la variedad. Y si bien no era así hace quince años, a la fecha el Malbec representa una cantera casi inagotable de sabores.
¿La razón? Es múltiple. Va desde nuevos terruños a cambios de estilo y reinterpretaciones de viejos terruños y estilos clásicos. Así las cosas, un bebedor de Malbec hoy se enfrenta a un complejo universo de sensaciones que, en pocas palabras, se describen de la siguiente manera.

GRUPOS DE AROMAS BÁSICOS

Frutas rojas maduras. Es el descriptor más corriente. Según los estudios de terroir desarrollados por Doña Paula —donde comparan Malbec de regiones, elaborados de igual manera y escaneados con un cromatógrafo de fases—, todos los Malbec son frutales. Es verdad, no hay un descriptor único, pero todas las regiones argentinas ofrecen fruta: desde ciruelas pasas y mermeladas en climas cálidos a mora y cassis en climas más fríos. Es el corazón aromático de la variedad, que se complementa con otras variables.

Especias. En zonas cálidas o de temperaturas máximas elevadas —como Cafayate o los valles andinos de Catamarca y La Rioja—, el Malbec ofrece un carácter especiado innegable. Va del pimentón al ají molido, con algo de pimienta negra. La correlación con esos climas es notable. Tanto, que dos de los más clásicos descriptores de Malbec calchaquí es el morrón asado y el pimentón.

Florales, también.
Pero si el Malbec es cultivado en zonas de temperaturas máximas frescas y mínimas frías, como el Valle de Uco, en Mendoza, el carácter floral del vino es marcado. Tanto, que incluso llega a ser dominante. La flor más descripta es la violeta, pero también puede ofrecer rosas y hasta nardos en casos más extremos.

Carácter balsámico. También en las zonas cálidas, con máximas altas, destaca el carácter balsámico del varietal. Así lo afirma el equipo dirigido por el agrónomo Martín Kaiser, cuya investigación “Malbec from Argentina: Influence of Climate on Aromatic Components and Organoleptic Profile” fue presentada en el Congreso de Terroir, en Oregón, Estados Unidos (2016). Ese carácter se expresa como tomillo, laurel, trazos de menta y romero. O todo junto, claro. Algo que incluso los degustadores sabemos por ensayo y error en lugares tan disímiles como Cafayate y Luján de Cuyo.

LOS TRES CUERPOS

El patrón de diferencia por temperatura también tiene su correlato en el cuerpo del vino. Aunque hay casos y casos.

Buen cuerpo y baja frescura. Forman el grueso estilístico de la variedad, ya que es el tipo de vino que se obtiene en Luján de Cuyo, la región que le dio el perfil cosmopolita al varietal. El resultado es un tinto algo goloso, muy agradable y de paladar universal.

Buen cuerpo y alta frescura. Es la vanguardia gustativa. Esta ecuación se consigue en terruños elevados y frescos, como Gualtallary, Vistaflores o La Consulta, donde la variedad consigue buen cuerpo, por su alto contenido fenólico, y al mismo tiempo conserva la frescura debido al frío. Este perfil gustativo es el más novedoso para Mendoza, aunque es regla en Río Negro.

Delgados y de frescura. Sin embargo, hay una vertiente de algunos Malbec con menos cuerpo que hoy se encuentran en la góndola local. Son un poco experimentales y provienen también de zonas frías, aunque elaborados con uvas menos maduras. La ecuación es un poco incómoda al comienzo, pero va ganando adeptos. Nacen de lugares bien extremos, como la IG Pampa El Cepillo, en Mendoza, y más extremos aún, como los viñedos a 3.000 metros de altura en los valles Calchaquíes.

NUEVAS TEXTURAS

En la medida en que el universo del Malbec gana en parcelaciones, de clima y de subregiones, también aparecen singularidades gustativas. Entre las más destacables está la textura, una sensación hasta hace poco ponderada y que ahora gana terreno.

Taninos musculosos. Hasta donde ha avanzado la investigación actual, suelos cortos y ricos en arenas confieren al Malbec un tanino voluminoso. Son los más frecuentes, pero al mismo tiempo ese tanino ofrece una textura tersa en la boca: la misma sensación que se adquiere al pasar una mano por un vidrio o una piel sana. Sería el caso de Vistalba o La Consulta, en Mendoza.

Taninos rugosos. En la misma línea de investigación, el Malbec cultivado en suelos profundos y ricos en arcilla aporta un tanino un poco más áspero e igualmente voluminoso, que le confiere al vino cierta rugosidad que rápidamente pierde con la crianza. Sería el caso de Agrelo, en Mendoza.

Taninos de tiza. En determinadas condiciones de estrés por frío, asociadas a suelos cortos, pedregosos y con depósitos de carbonato de calcio, el Malbec desarrolla un tipo de tanino fino y polvoriento que recuerda al talco o a la tiza. Siguiendo la imagen de la mano desplazada sobre un vidrio, en este caso se percibiría la fina trama de polvo. Es frecuente entre los Malbec de la Indicación Geográfica (ig) Altamira y Gualtallary.

De modo que a la hora de beber Malbec, el consumidor ahora puede echar mano de esta guía no tan sencilla pero sí práctica. Al menos así podrá describir en términos generales las sensaciones que percibe y debido a qué las percibe.






Joaquín Hidalgo
Joaquín Hidalgo
Mendocino de nacimiento (1978), se recibió en el Liceo Agrícola como enólogo en la promoción 1996. Al año siguiente, se inscribió en periodismo en la Universidad Nacional de La Plata, de donde egresó en 2002. Desde entonces vive en Buenos Aires donde construyó una lar- ga carrera combinando sus dos pasiones: la escritura y los vinos. Ha trabajado en casi todos los medios que le dieron co- bertura al tema. Desde el Country Herald a la Revista del Club del Vino, en los que escribió sus primeras notas firmadas, a Playboy, Revista JOY y La Mañana de Neu- quén, diario del que sigue siendo columnista dominical desde 2007. Colaboró como catador y cronista para Aus- tral Spectator relevando Chile y Perú en la edición 2005 y luego coeditando la guía entre 2011 y 2012. A contar de 2014 escribe semanalmente para el diario La Nación, donde actualmente tiene una columna llamada Sin Filtrar los días viernes en el puntocom. A principios de septiembre de 2019 fue contratado por la plataforma Vinous para reportar Argentina y Chile. Joaquín Hidalgo Born in Mendoza in 1978, Joaquin received his Certificate in Winemaking from the Liceo Agrícola in 1996. The following year, he took Journalism at the Universidad Nacional de la Plata, graduating in 2002. Since then he has lived in Buenos Aires, where he has built up an extensive career combining his two passions: writing and wine. He has worked for almost every media outlet that covers the area from the Country Herald to the Revista del Club de Vino, where he published his first signed articles, Playboy, Revista JOY, and La Mañana de Neuquen, for whom he has been a columnist since 2007. He has been a taster and correspondent for the Austral Spectator, covering Chile and Peru in 2005 and then co-editing the guide in 2011 and 2012. Since 2014, he has written a weekly column for the La Nación newspaper for whom he also writes a weekly blog called Sin Filtrar on their website. In September 2019, he was hired by the Vinous platform to cover Argentina and Chile.




Previous Post

Aroma Republic en Argentina

Next Post

...La viticultura biodinámica se extiende en Argentina





0 Comment


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *