Burbujas: el secreto a voces de Argentina

Destacadas / Trends / 18 noviembre, 2016

Por: Joaquín Hidalgo

Mientras el Malbec es la variedad más conocida de Argentina, quienes van un poco más allá de lo evidente se sorprenden por la enorme cantidad de estilos y vinos que pueblan las góndolas locales. Entre ellos, hay un secreto a voces: los espumosos.

Para un argentino, brindar con burbujas es el premio para un cumpleaños, para un aniversario o para celebrar el fin de año. Pero también para algo más: un martes por la tarde o un jueves al mediodía, las bebe porque tiene ganas, con una comida de mar o un tapeo en una terraza, desde la primavera al verano.

Sucede que la afición local empieza a calar también puertas afuera. Y así como en el mundo de las burbujas Francia, España e Italia mandan con gustos propios, la Argentina también ofrece su gusto. Sin ir más lejos, en los últimos dos años las exportaciones de espumosos se mantuvieron firmes, con unas 150 y 190 mil cajas de 12 botellas. El número encierra una clave: Brasil, Estados Unidos, Chile y Uruguay ya son firmes consumidores de burbujas locales, con unas 18 mil cajas cada uno. Y si América es el primer horizonte, completan ese firmamento latino países como Colombia, México y Perú, con cifras respetables.

¿Quiénes los beben? El consumidor argentino parece una buena guía. Según la radiografía sobre el consumidor de vinos elaborada por la consultora STG, los principales bebedores de espumosos tienen más de 40 años. Y el grueso de las elecciones se las llevan los Extra Brut, con 7 de cada 10 botellas, sobre un mercado de 60 millones de botellas al año, de las que se exporta el 4% en promedio.

Pero más allá del volumen, lo que intriga hoy al viajero del vino es cómo, en un país donde el tinto es rey, se pueden producir espumosos de una frescura tan crocante. El secreto no tarda en descubrirse: con viñedos de entre 1.200 y 1.600 metros de altura en Mendoza, las condiciones de temperatura al pie de las montañas son frías, aun cuando estén a las puertas del desierto.

Así, el mercado de espumosos ganó profundidad de estilos en los últimos años, con tendencias bien atractivas para el paladar formado en las burbujas del mundo. A continuación, listamos algunas de las más interesantes.

Largas guardas
En el último año calendario, se presentaron en el mercado dos espumosos con 70 y 120 meses de crianza sobre lías. Son Rosell Boher Grand Cuvée y Cruzat Millésimée 2006. Ambos vienen a elevar la vara de todo lo que se produce por el método tradicional, que ya alcanzaba regularmente los 20 a 40 meses. Con una sana evolución en botella, se acercan a la segunda plenitud que conocen algunos de los grandes del champagne. Y, lejos de comparaciones, suponen la llegada de un nuevo sabor. Entre panificados, levadurales y aromas de frutas secas, forman una nueva vanguardia que vale la pena probar.

Cortes de Pinot, twist de Malbec
En la altura, se cultiva principalmente Pinot Noir para base de espumantes. Se sabe: aportan estructura y sabor etéreo para la toma de espuma. Y como varietal, vale la pena probar algunos que marcan un trazo propio, como Chandon Cuvée Reserve, Escorihuela Pequeñas Producciones Rosé y Rosell Boher Rosé. En los últimos años, sin embargo, el Malbec, elaborado como Blanc de Noir, comenzó a pesar en la base para algunos espumosos rosados. La idea es la misma: aportar estructura y carácter frutal más marcado. ¿Cuáles probar? Navarro Correas Malbec Brut Rosé, Finca La Linda Brut Rosé de Malbec y Tapiz Rosado de Malbec.

Secos muy secos
En paralelo con el crecimiento de las guardas, se afianza también una voluntad por la seriedad y la sobriedad de los espumosos. En ese sentido, hay un puñado de vinos secos muy secos, del tipo Nature, que abonan la idea de un excelente balance en materia de sabores y crianzas. Destacan Progenie I Brut Nature, Salentein Brut Nature, Cosecha Espacial Vintage, Gran Dante Brut Nature, Fin del Mundo Brut Nature 100% Pinot Noir, DV Brut Nature y el raro Colonia Las Liebres Brut Nature, elaborado con Bonarda Blanc de Noir.

Blancos de base Chardonnay
En el mundo de las burbujas, los Blanc de Blancs son considerados la crema de la crema, porque resultan difíciles de conseguir con un alto estándar de calidad. ¿La razón? Lograr complejidad y longevidad con Chardonnay demanda trabajar con uvas de altísima excelencia y con una elaboración impecable, milimétrica en sus detalles. Los pocos que hay están elaborados con uvas de altura. Conviene probar Familia Zuccardi Blanc de Blanc Cuvée Especial, María Codorníu y Chandon Cuvée Reserve.

Dulces tipo Ice
En todo el mundo, despuntan los Ice, espumosos de cierto dulzor y un poco menos de gas pensados para la coctelería simple: rocas de hielo, rodaja de pepino o piel de naranja y listo, a beber. En nuestro mercado, sin ese nombre, la tendencia crece fuerte desde hace unos cinco años. Desde Chandon Delice, que inauguró el plan, hasta Dilema, pasando por Norton Cosecha Tardía, Dulcet y Las Perdices Sweet, entre muchos otros, la góndola de los dulces tiene su oferta sólida y creciente en la coctelería. Los consumidores, felices.

Por lo tanto, la próxima vez que se piense en Argentina, a la sombra de los famosos tintos de Malbec conviene situar una buena botella de espumoso. Y más que pensar, lo mejor es probarlos, porque la sorpresa será recompensada en sabor diáfano y memorable.






Joaquín Hidalgo
Joaquín Hidalgo
Mendocino de nacimiento (1978), se recibió en el Liceo Agrícola como enólogo en la promoción 1996. Al año siguiente, se inscribió en periodismo en la Universidad Nacional de La Plata, de donde egresó en 2002. Desde entonces vive en Buenos Aires donde construyó una lar- ga carrera combinando sus dos pasiones: la escritura y los vinos. Ha trabajado en casi todos los medios que le dieron co- bertura al tema. Desde el Country Herald a la Revista del Club del Vino, en los que escribió sus primeras notas firmadas, a Playboy, Revista JOY y La Mañana de Neu- quén, diario del que sigue siendo columnista dominical desde 2007. Colaboró como catador y cronista para Aus- tral Spectator relevando Chile y Perú en la edición 2005 y luego coeditando la guía entre 2011 y 2012. A contar de 2014 escribe semanalmente para el diario La Nación, donde actualmente tiene una columna llamada Sin Filtrar los días viernes en el puntocom. A principios de septiembre de 2019 fue contratado por la plataforma Vinous para reportar Argentina y Chile. Joaquín Hidalgo Born in Mendoza in 1978, Joaquin received his Certificate in Winemaking from the Liceo Agrícola in 1996. The following year, he took Journalism at the Universidad Nacional de la Plata, graduating in 2002. Since then he has lived in Buenos Aires, where he has built up an extensive career combining his two passions: writing and wine. He has worked for almost every media outlet that covers the area from the Country Herald to the Revista del Club de Vino, where he published his first signed articles, Playboy, Revista JOY, and La Mañana de Neuquen, for whom he has been a columnist since 2007. He has been a taster and correspondent for the Austral Spectator, covering Chile and Peru in 2005 and then co-editing the guide in 2011 and 2012. Since 2014, he has written a weekly column for the La Nación newspaper for whom he also writes a weekly blog called Sin Filtrar on their website. In September 2019, he was hired by the Vinous platform to cover Argentina and Chile.




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