Breves

Entre las principales variedades, solo el Malbec y los Blends tintos crecieron en volumen.

En 2015, la cantidad de marcas vendidas de vinos embotellados ascendió a 2.681, creciendo en 88 unidades respecto a 2014.

En el 2015, de los 10 principales destinos, 7 crecieron en volumen y en valor. Por su crecimiento absoluto se destacaron Reino Unido (+255,6 mil cajas), Estados Unidos (+156 mil cajas), China (+94,8 mil cajas) y México (+77,2 mil cajas).

Vino embotellado: En 2015 se facturaron 722,9 millones de dólares y la participación sobre el total fue del 77%.

En diciembre la industria vitivinícola argentina exportó 28,1 millones de litros valuados en 70,6 millones de dólares.

En el 2015 las exportaciones totales de vinos y mostos fueron de US$ 933,6 millones y 359,8 millones de litros.

“La industria vitivinícola argentina es cada vez más diversa, con productores más jóvenes, progresistas e inquietos”.

Noticias / Destacadas / 23 abril, 2018

Por: Alejandro Iglesias

Desde 1997, Michael Schachner es miembro de Wine Enthusiast, una de las revistas de vinos más influyentes del mundo. En 2001, empezó a encargarse de catar y reseñar los vinos argentinos, además de ocuparse de España, Chile y Uruguay. A partir de entonces, se convirtió en uno de los wine writers referentes de la vitivinicultura de estas tierras, por tratarse de un observador de la evolución de nuestros vinos y la industria que los elabora.

Interesado siempre por descubrir a las nuevas generaciones pero también conversar con los productores más clásicos, durante marzo visitó Buenos Aires y Mendoza en lo que representó su décimo viaje al país. Esta vez decidió pasear por el Valle de Uco con la intención de ver la actualidad de la zona a diez años de su primer recorrido por esta región cada día más emblemática para el vino argentino. Instalado otra vez en Nueva York luego de una semana agitada entre los viñedos, restaurantes y hoteles de Mendoza, compartió en exclusiva con Wines of Argentina las visiones de su viaje con los aspectos más interesantes y confesó que, si bien no tiene en claro cuándo regresará, “me gustaría volver lo antes posible”.

Michael, ¿cuáles son las tendencias en Argentina que puede destacar luego de su visita?

Mucha más libertad y diversidad dentro de la comunidad vitivinícola, y menos miedo de probar cosas nuevas. También productores y bodegueros mucho más jóvenes están liderando todo este cambio. Llevo 17 años escribiendo sobre Argentina (desde 2001) y cuando empecé la mayoría eran mayores que yo; ahora podría decir que el 75% de las personas con las que entré en contacto o entrevisté son más jóvenes.

En este viaje su foco estuvo puesto en el Valle de Uco. ¿Qué es lo que le atrae sobre esta región?

Me gusta la geografía desértica que ofrece la altura y el hecho de que las montañas están siempre visibles; la pureza del aire y la claridad del cielo. Destaco también que no hay mucha gente alrededor de la zona. Me encanta la sutil influencia de la altitud en las uvas y los vinos. Uno no se da cuenta que está por sobre los 1.000 metros de altura y, en ocasiones, hasta 1.500-1.600 metros. Eso es bastante alto comparado con el resto del mundo vitivinícola.

Si tuviera que recomendar nuestros vinos a alguien que todavía no los ha descubierto, ¿con qué vinos le recomendaría empezar y por qué?

Empezaría con un Malbec ubicado en un rango de precio entre los 20-30 dólares. Estos son los vinos que ofrecen la mejor relación precio-calidad. Para quien no se encuentre familiarizado con los vinos de Argentina, le sugeriría que pruebe un estilo de Malbec más clásico; algún Malbec de Mendel, Cobos, Monteviejo o Cuvelier de los Andes y luego compararlo con algunos de los vinos más modernos que actualmente están haciendo Zuccardi (Altamira), Matias Riccitelli y los hermanos Michelini. Así van a poder darse cuenta que hay más de un estilo de Malbec. También los invitaría a probar algunos de los Chardonnays y Pinot Noirs de Gualtallary y San Pablo, así como el blanco de corte de Piedra Negra (Francois Lurton), llamado Gran Lurton. También les sugeriría un Sauvignon Blanc joven, como el de Andeluna, un vino auténtico, honesto con gran precisión varietal.

¿Cómo considera que las bodegas argentinas deben promover sus vinos en el mercado de Estados Unidos?

Tienen que poner el acento en que los vinos están evolucionando y que no son lo mismo que hace 10 años atrás, cuando eran vinos opulentos, ricos en madera y alcohol, y generalmente acidificados para lograr balance. Yo les recomendaría promover que la industria vitivinícola argentina es cada vez más diversa, con productores más jóvenes, progresistas e inquietos. Les diría que las nuevas formas de fermentación en cemento y recipientes abiertos, combinados con la cosecha temprana está dando como resultado vinos más frescos, más acordes con la dirección que Estados Unidos y el mercado internacional de vinos parecen haber tomado. Simplemente diría: la Argentina del 2018 es más moderna y evolucionada que la del 2008. En dos palabras: es mejor.

Más allá del mundo vitivinícola, ¿qué cosas recomendaría de Argentina a aquellos que aún no han visitado nuestro país?

Argentina debe recuperar la popularidad que tuvo hace unos 10-15 años atrás, cuando todo el mundo quería visitar Buenos Aires y Mendoza. Tal vez porque mucha gente vino al país en ese tiempo puede que ahora no tenga la misma popularidad de antes. Los viajeros tienden a visitar los lugares una vez y buscar luego nuevos rumbos, creo que es algo natural. Al menos eso es lo que mi esposa y yo hacemos: a menos que sea por trabajo, no nos gusta repetir el destino de nuestras vacaciones. La novedad es lo que hace de los viajes una experiencia única, y solo se puede descubrir un lugar una sola vez. Para ayudar a que más gente visite la Argentina por primera vez o que reincida en su viaje, promovería lo siguiente: ofrecería lo mejor de la infraestructura del país; definitivamente difundiría que Aerolíneas Argentinas y otras compañías aéreas han mejorado notablemente. Además, se han incorporado nuevas rutas desde y hacia Mendoza. Y promovería lo que no ha cambiado: la actitud abierta y jovial de los argentinos, la calidad de su comida y la excelente oferta gastronómica de Buenos Aires y Mendoza. También haría énfasis en que Mendoza y el Valle de Uco continúan ofreciendo mucho más a los amantes del vino: restaurantes y hoteles como Casa Vigil y Casa de Uco son lo que los viajeros sofisticados están buscando; añadiendo la excelencia de restaurantes de bodegas como Salentein, Domaine Bousquet, Tegui en SuperUco, Andeluna y otras. Hay muchas cosas nuevas y muy buenas para promover.

Imagen: https://twitter.com/wineschach


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Alejandro Iglesias
Alejandro Iglesias (40), apasionado por la gastronomía y las bebidas desde que tiene uso de razón, en 2005 se recibió en la Escuela Argentina de Sommeliers (EAS) y desde entonces se ha desempeñado como cronista especializado en diferentes medios locales (Bacanal, Glamout.com, BeGlam, Magna, Wine+, Revista Joy, Clase Ejecutiva y otros) e internacionales (Revista Sommeliers de Perú, Revista Placer de Uruguay y Decanter del Reino Unido). Como docente de EAS dicta clases en Buenos Aires, Panamá y Costa Rica. En 2013 fue nombra director académico de curso de Sommelier Profesional de la Facultad de Química de Montevideo perteneciente de la Universidad de la República Oriental del Uruguay.




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